viernes, 6 de agosto de 2010

Parabola IV


Sabe esperar, aguarda que la marea fluya


-así en la costa un barco- sin que al partir te inquiete.


Todo el que aguarda sabe que la victoria es suya;


porque la vida es larga y el arte es un juguete.


Y si la vida es corta


y no llega la mar a tu galera,


aguarda sin partir y siempre espera,


que el arte es largo y, además, no importa.


ANTONIO MACHADO